Recetas para asado de redondo de res — Asado en sartén con hierbas y verduras
Logra un asado de redondo de res tierno y jugoso usando un sellado a alta temperatura y un acabado lento en el horno. Aromáticos simples y un jugo de sartén concentrado lo convierten en un centro de mesa impresionante y apto para noches de entre semana.
Acerca de esta receta
Las técnicas clave incluyen secar bien con toallas de papel y salar con anticipación, calentar la sartén hasta que esté humeante para obtener una corteza marrón profunda, y usar un termómetro para retirar el asado a la temperatura interna ideal. Un rápido desglasado de la bandeja de asar con caldo de res y un chorrito de vinagre tipo balsámico (alternativas sin alcohol o balsámico reducido) crea un jugo brillante y concentrado que es simple y sabroso. Aquí no se requiere cocinar largo y lento: el sellado más 25–30 minutos en el horno da excelentes resultados de término medio-rojo a medio para un asado de 2–3 lb.
Notas de textura y sabor: el exterior quedará crujiente y con matices a nuez por la reacción de Maillard, mientras que el interior permanece tierno y ligeramente rosado cuando se cocina a término medio-rojo. Los aromáticos —ajo, tomillo y romero— aportan una base herbácea, y las verduras de raíz asadas absorben los jugos derramados para complementar con un sabor profundamente salado. El jugo de sartén une todo con un final equilibrado entre salado y ácido.
Destacados de ingredientes: busca un asado de redondo/nádega de res uniforme y bien recortado de aproximadamente 2–3 libras para una cocción pareja. Usa sal kosher o sal gruesa y pimienta negra recién molida para sazonar, y aceite de oliva para sellar. Si quieres más riqueza, termina las rebanadas con una porción de mantequilla compuesta infusionada con hierbas. No se requieren ingredientes de despensa especiales, lo que lo hace accesible para quienes hacen asados por primera vez.
Ideas para servir: corta en rodajas finas contra la fibra y sirve sobre puré de papas, fideos con mantequilla o junto a zanahorias y chirivías asadas. Las rebanadas sobrantes son excelentes en sándwiches, bowls de granos o salteados rápidos. Para una cena emplatada, rocía jugo tibio de la sartén sobre el asado en rebanadas y adorna con microverdes o perejil picado.
Un error común a evitar es saltarse el periodo de reposo. Cortar inmediatamente después de asar hace que los jugos se escapen y que el asado quede más seco. Reposa al menos 10–15 minutos cubierto ligeramente con papel de aluminio para mejores resultados. También evita amontonar la sartén durante el sellado; es mejor hacer varios sellados pequeños a tener que cocinar al vapor un asado en una sartén llena.
Vale la pena preparar esta receta porque convierte un corte económico en un asado confiable y sabroso con pasos sencillos, tiempo de trabajo mínimo y gran recompensa. Con un termómetro para carne y unos aromáticos de calidad, obtendrás rebanadas estilo restaurante que destacan en la mesa familiar o en una cena sencilla.
Fotos de este plato
Fotos de referencia para ayudarte a imaginar el resultado final.
💡 tips
Seca muy bien el asado antes de sellar para obtener la mejor corteza. Usa un termómetro para carne para evitar cocinar de más. Deja reposar el asado al menos 10–15 minutos antes de cortar. Si el punto de humo del aceite es alto, termina el sellado en una sartén de hierro fundido para un dorado superior.
🔄 substitutions
Cambia las chirivías por papas o nabos; usa hierbas secas (1 cdta de cada una) si no tienes frescas; reemplaza el caldo de res por caldo de verduras concentrado para un jugo más suave.
📦 storage
Refrigera el asado en rebanadas y el jugo de sartén por separado en recipientes herméticos hasta 3–4 días. Congela las rebanadas bien envueltas hasta por 3 meses; descongela en el frigorífico antes de recalentar suavemente con un chorrito de caldo.





