Salsa Alfredo Cremosa
Salsa Alfredo rica y aterciopelada hecha desde cero con crema real, mantequilla y Parmigiano-Reggiano. Lista en menos de 45 minutos, cubre la pasta de forma perfecta y también sirve como una salsa decadente para verduras o pollo.
Acerca de esta receta
💡 tips
Usa Parmigiano-Reggiano recién rallado para el mejor fundido y sabor: el queso rallado comercial suele llevar antiaglomerantes que impiden la suavidad. Mantén el fuego bajo en todo momento para evitar que la salsa se separe. Para preparar con antelación: haz la salsa, deja enfriar, y vuelve a calentar despacio a fuego bajo mientras bates; añade un chorrito de leche para recuperar la consistencia.
🔄 substitutions
Para una versión más ligera, usa mitad crema mitad leche (half-and-half) en lugar de crema espesa y leche entera; reduce la mantequilla en 1 cucharada. Sustituye Parmigiano-Reggiano por Pecorino Romano para un sabor más intenso (usa un poco menos de sal). Para un toque ácido, reemplaza 2 oz de queso crema por mascarpone. Para hacerla sin lácteos, sustituye la mantequilla por aceite de oliva, la crema y la leche por crema de avena o anacardo sin azúcares, y el parmesano por un queso vegano duro estilo parmesano.
📦 storage
Enfría a temperatura ambiente, transfiere a un recipiente hermético y refrigera hasta 3 días. Recalienta suavemente a fuego bajo, batiendo y añadiendo un chorrito de leche caliente para restaurar la cremosidad. No hiervas al recalentar para evitar que se separe.